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El 27 de Diciembre de 1992, festividad de la Sagrada Familia, se inauguró en Albacete el nuevo templo de la Parroquia del mismo nombre. Ese día, como titulaba D. Luis Parreño en su columna de la Tribuna de Albacete, Dios estrenó casa. La elección de la fecha no fue casual, nos relataba este periodista, sino fruto del interés del Obispo de la diócesis y del párroco por resaltar esta importante fiesta “que conmemora, dentro de las Navidades, la más hermosa de las instituciones naturales, como es la familia cristiana”. Presidió ese día la celebración el Obispo de Albacete, Don Victorio Oliver Domingo y junto a él, el párroco D. Manuel González Alcázar, acompañados de otros sacerdotes. El arquitecto D. Agustín Peiró entregó los documentos relativos a la obra y explicó a los asistentes cómo ese día culminaba un viejo sueño. El Sr. Obispo bendijo el templo y ofició la Santa Misa.

            El templo se construyó en un solar adquirido por el Obispado, de 721 m2. Consta de una nave amplia, tiene capilla para el Santísimo, confesionario, sacristía y aseos. Dispone además de un semisótano con seis aulas para catequesis. Se equipó con 24 bancos donados por la Diputación Provincial, 10 para la capilla procedentes del internado y otros 35 nuevos hechos por la parroquia. Destaca en el presbiterio el impresionante Cristo, obra del escultor palentino Victorio Macho. La generosidad de una familia de Albacete hizo posible la instalación además de aire acondicionado. En el primer piso del edificio la parroquia cuenta con dos viviendas para sacerdotes de 90 m2, así como dos plazas de garaje en el sótano.

            La ceremonia de inauguración culminó un proceso iniciado años atrás que estuvo colmado de dificultades, providencia y generosidad. La Parroquia de la Sagrada Familia fue erigida por decreto de 22 de diciembre de 1986 y su territorio segregado de las parroquias de Nuestra Señora del Pilar, de Nuestra Señora de las Angustias y de San Juan. Sin embargo no sería hasta Agosto de 1987 cuando comenzara su andadura, con D. Juan – Cancio Mañas Gómez como primer párroco.

Su primera ubicación fue un local alquilado situado en la calle Juan de Toledo, número 11. Se trataba de un patio de luces cubierto, sin ventilación ni luces directas, comunicado con otro pequeño local utilizado para reuniones y catequesis. Estaba situado en el denominado Barrio de la Industria, que contaba por entonces con aproximadamente 6.500 habitantes, por haber sido la localización de numerosos negocios e industrias hasta su traslado a los actuales Polígonos que rodean la ciudad. Por aquellos años aún quedaban pequeñas empresas que paulatinamente iban cerrando, dando paso a la construcción de nuevas viviendas, con el consiguiente aumento de población.

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Los primeros años de la parroquia estuvieron plagados de dificultades. Por una parte la sede de la misma era insuficiente para sus necesidades, por lo que casi todo el culto parroquial: bodas, entierros y misas de difuntos, se celebraba en las parroquias de la que fue segregada. Por otra, la nueva población del barrio, proveniente de diversas localidades de la diócesis, mostraba poca ligazón con su nueva parroquia. Como consecuencia de todo ello, entre otras cosas, el párroco renuncia en abril de 1988 y le sustituyó como encargado D. Guillermo García Martínez, hasta que el 2 de octubre del mismo año tomó posesión de la parroquia D. Manuel González Alcázar, proveniente de la Parroquia de Santa María de Villarrobledo.

A pesar de la pobreza de la parroquia, se abrió un proceso de suscripciones familiares entre los feligreses con los que hacer frente al préstamo necesario para el comienzo de las obras, del cual sería avalista el Obispado de Albacete. El presupuesto de la obra era considerable por lo que el párroco tuvo que poner en marcha iniciativas como la venta de lotería, que dejaría un quinto premio entre los compradores o la denominada “Operación baldosa”. En ella se pedía la aportación de 250 pesetas a todas aquellas personas que quisieran colaborar con la obra. Fueron tiempos de providencia en los que no faltaron donaciones personales importantes, sobres anónimos en el buzón de la parroquia y generosidad, mucha generosidad por parte de los fieles.

Más recientemente, en el año 2005, la parroquia adquirió un local en la calle Alicante, muy próximo al templo parroquial. Dispone de 300 m2 y se distribuye en seis aulas para catequesis y una sala para celebraciones de mayor tamaño. En ella se ha pintado en 2012 un mural de 7 metros de longitud por 2,40 metros de altura con el motivo de la Sagrada Familia, original de Kiko Argüello e inspirado a su vez en el icono de la Trinidad de Rublev. Ha sido realizado por el pintor valenciano, pero de origen albaceteño, David López, miembro del Equipo Internacional de pintores de Kiko Argüello, y que entre otras obras ha trabajado en los frescos del presbiterio de la Catedral de la Almudena de Madrid. Este artista realizó su obra gratuitamente como contribución a la evangelización a través del arte. El mural fue bendecido el 30 de Abril de 2012 por D. Ciriaco, obispo de Albacete, en una celebración en la que el pintor dio una catequesis con la belleza y la simbología del mural como fondo.

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El incremento de las peticiones y actuaciones de la Cáritas Parroquial, debido a la crisis económica que atraviesa nuestro país, hizo necesario la adquisición de un local apropiado para las entrevistas con las personas que solicitan ayuda, para almacenamiento de los alimentos y su distribución. Por este motivo la parroquia adquirió en el año 2011 un local de 80 m2 en la calle Juan de Toledo 44, justo en frente de la puerta principal del templo. Aunque no muy grande, dispone de sala de espera, despacho para atender las visitas y diversas estancias. El local fue bendecido el día 4 de Marzo de 2011 por el párroco Don Manuel González Alcázar en compañía, entre otras personas, del Consiliario de Cáritas Parroquial Don Ángel Lagunas Calderero y la Directora de Cáritas Diocesana, Doña Carmen Escribano.