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 Jesucristo es el rostro de la misericordia del padre. Bula del Papa Francisco  que convoca el JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA

SOBRE LAS INDULGENCIAS

 

SOBRE LAS INDULGENCIAS

Indulgencia viene del latín “indulgeo” que quiere decir perdón, indulto.

¿Qué son las indulgencias? :

Son la remisión ante Dios de la pena temporal debida por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa.

Cuando cometemos un pecado –que es la transgresión voluntaria de la Ley de Dios- somos culpables, y debemos reparar la ofensa causada a Dios y –en su caso- al prójimo, es decir: hay una culpa y una pena. Al confesarnos, se nos perdona la culpa, pero queda la pena o parte de la pena; de ahí que el sacerdote diga: en penitencia... haz..., reza..., da..., acude...

Por tanto después de cada pecado hay:

CULPA: que es la ofensa a Dios.

PENA: daño que deja en nosotros, y merece un castigo eterno o temporal según sea la culpa.

La culpa y la pena se perdonan en la confesión. Pero normalmente queda algo de pena. Esta se satisface:

 En la otra vida (PURGATORIO)
 En esta vida (mediante el cumplimiento de la penitencia que nos impone el sacerdote al confesarnos, las buenas obras que hacemos, o mediante las indulgencias)


Clases de indulgencias:

PLENARIA: remite toda la pena temporal. Se entra en el Cielo directamente.

PARCIAL: remite tanta pena temporal cuanta el mismo sujeto percibe ya por su acción buena. Se duplica el valor de sus buenas obras.

 

Las indulgencias las pueden ganar, o sea, se pueden aplicar por:

1.los difuntos. Por uno en particular o en general por todos.

2.por uno mismo (el que hace la obra para obtener la indulgencia).

 

¿Qué hay que hacer para ganar una indulgencia?

Para ganar cualquier indulgencia:

1. Realizar la buena obra prevista por la Iglesia (Ej.: rezar en la Catedral de Santiago en un Año Santo).

2. Tener amor de Dios y detestar los pecados (no basta sólo el estado de gracia)

3. Tener confianza en los méritos de Jesucristo y creer firmemente en la gran utilidad que tiene para uno mismo la comunión de los santos (se explica al final de estos apuntes qué es la Comunión de los santos).

4. Estar bautizado y hallarse en estado de gracia por lo menos al final de las obras previstas. Y tener intención de ganar la indulgencia.

Para ganar la plenaria, además de lo anterior, se necesita:


5. Excluir todo afecto al pecado, incluso al venial.
6. Confesión sacramental
7. Comunión eucarística
8. Oración por las intenciones del Romano
Pontífice


(Las condiciones 6, 7 y 8, pueden cumplirse unos días antes o después de la obra prescrita, pero es conveniente que la comunión y oración por el Romano Pontífice se realicen el mismo día)


 Sólo se puede ganar una plenaria al día
 Por tanto por un difunto sólo se puede ganar una plenaria al día o varias parciales
 Con una sola confesión se puede ganar varias plenarias
 Con una sola comunión y oración por el Romano Pontífice se puede ganar una sola plenaria
 La oración por el Romano Pontífice se cumple con rezar un padrenuestro, Avemaría y Gloria, pero también se puede rezar cualquier otra oración.


SOBRE LOS DIFUNTOS:

“Puesto que los fieles difuntos en vía de purificación son también miembros de la misma Comunión de los Santos, podemos ayudarles, entre otras formas, obteniendo por ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1479).

Todos los fieles difuntos reciben sufragios de todas las Misas.


ALGUNAS INDULGENCIAS QUE SE PUEDEN GANAR MAS FRECUENTEMENTE:


 Visita a la catedral o a las iglesias parroquiales el día de la fiesta del santo que da título a la iglesia (I. Plenaria) y también el 2 de agosto.


 El día 2 de noviembre –sólo aplicable a los difuntos- en todas las iglesias y oratorios, aquellas personas que las usen (I. Plenaria)


 Por el uso piadoso de: crucifijo, cruz, rosario, escapulario, medalla.. bendecidas por algún sacerdote (I.parcial).


 Por una piadosa invocación: jaculatoria, etc. (I.parcial)


 Por alguna obra de misericordia con los necesitados (I.parcial)


 Por hacer mortificaciones por espíritu de penitencia (I.parcial)


 Media de oración delante del Santísimo expuesto (I.Plenaria)


 Por la lectura de la Sagrada Escritura (I. Parcial). Si es de media hora (I.Plenaria)


 Por hacer media hora de oración mental (I. Parcial)


 Por escuchar la predicación con atención y devoción (I.parcial) (Ej.pláticas)


 Por rezar el Santo Rosario en iglesia u oratorio, o en familia, meditando los misterios (I.Plenaria)


 Por hacer un curso de retiro de tres días completos (I.Plenaria)


 Por visitar el cementerio del 1 al 8 de noviembre (I. Plenaria, sólo aplicable a los difuntos)


 El día de la 1ª Comunión, a los que la hacen y a los que asisten (I.Plenaria).


SOBRE LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS:

Hay tres estados en la Iglesia:

1. La Iglesia militante (Los fieles de la tierra)
2. La Iglesia triunfante (la del Cielo)
3. La Iglesia purgante (las almas del purgatorio)

Es de fe que entre las diferentes partes de la Iglesia hay una comunicación de bienes, que se llama COMUNIÓN DE LOS SANTOS. Esto es así porque todos los fieles de los tres estados de la Iglesia somos miembros de un mismo Cuerpo Místico, cuya cabeza es Cristo.

Los bienes que se comunican son:

1. Los méritos infinitos de Cristo
2. Los méritos superabundantes de la Santísima Virgen María y de los santos.
3. El fruto de la Misa y de los sacramentos.
4. Las oraciones y buenas obras de los fieles.

TODO ESTO ES EL TESORO ESPIRITUAL DE LA IGLESIA.

Este tesoro lo administra la Iglesia, también a través de las indulgencias, moviendo a los fieles a la contrición y a hacer obras buenas, obteniendo fácilmente la remisión de la pena de sus pecados pasados y sufragios por las almas del purgatorio.

Esta comunicación de bienes se hace de la siguiente manera:

1. La Iglesia triunfante pide por la militante y nos alcanza gracia y favores. Nosotros les damos culto y nos encomendamos a su protección.

2. La militante ofrece sufragios y limosnas por la purgante y las almas del purgatorio se convierten en poderosos intercesores nuestros al llegar al Cielo.

3. Entre los fieles de la militante, nos ayudamos unos a otros, y todas participamos del fruto de la Misa, buenas obras y oraciones de toda la Iglesia.