Cruz 

Viviendo con mi enemigo

Al parecer, siempre pensamos que el enemigo es ese que atenta contra nuestra vida, que quiere destruirnos, lo hemos visto muchas veces en el cine, en los video-juegos, en los libros..., este es el que tenemos que vencer, bien con armas o con la justicia, pero aquí nos referimos a un enemigos más fuerte y muy sutiles, que los "iniciados en la fe", tenemos que descubrir.

Este enemigo es el que convive contigo todos los días, también atenta contra tí, porque te quita la paz, la vida y te hace estar todo el día murmurando, pero te descubre cómo eres, porque hace salir de tí "lo peor".

Este enemigo que se oculta o todavía no hemos descubierto, os lo quiero presentar, pues en muchos casos puede ser tu soledad, la situación precaria y económica en que vives hoy, o tal vez sea la rebeldía de tu hijo, pero de una manera más clara lo puedes tener en tu matrimonio, tu mujer o marido al cual ya no soportas. !Vaya¡, pues te acabo de presentar "la Cruz de Cristo", sí esta cruz nos lleva a comprender cómo es ese enemigo, y nos dice cómo Cristo respondío a su enemigo, es decir, con AMOR, porque la Cruz, es un Lecho de Amor donde nos ha desposado el Señor, y con su misericordia, como él dijo: "...Perdónales, porque no saben lo que hacen", tal vez así podríamos nosotros responder a nuestro enemigo, amándolo, pero claro pensareis que esto solo pasa en las películas, que tienen un final feliz, para nosotros esto es imposible.

El Señor, nos invita a conocerlo, así, en el sufrimiento de la Cruz, pero como veis, no es un sufrimiento sin sentido, porque si tú un día, como a mí me ha pasado, descubres que gracias al AMOR de Cristo que has descubierto en tu vida, puedes querer a tu marido/mujer especialmente en lo que menos te gusta, y lo haces con paciencia, humildad y misericordia, observarás que esto no sale de tí, has descubierto la Perla Preciosa, acabas de descubrir un tesoro oculto, porque ya comienzas a caminar como un cristiano adulto, donde te fías del Señor como lo único y más importante en tu vida y estás viviendo la eternidad ya aquí.

Porque como bien sabes, !Jesucristo ha vencido la muerte¡. ¿Pero qué muerte?. ¿Es que acaso estoy yo en la muerte?. Seguramente estás más muerto que vivo, porque te has quedado en la cruz,!Muerto¡ y todavía no has resucitado, yo no solo me refiero a la muere física, sino a la muerte del ser, todo lo que atenta contra tu personalidad te destruye, te mata, todo eso que hemos dicho antes, no aceptas esta vida, no entiendes porqué te ha tocado vivir así, o no aceptas al otro. Todo esto te lleva a la muerte.

También pensarás, que todo esto de la resurrección es una utopía, que Cristo resucitó, vale, ¿pero yo?, qué dices, pues yo te digo que si crees que Cristo resucitó de la muerte, él te envía su espíritu para que tú tambien resucites, y ahora la muerte ya no te destruye, ya no te hundes en la miseria, esto es una "buena noticia", Dios no quiere que vivas más así, y este amor te lleva a aceptar al otro como es, distinto, a querer a tu marido/mujer cuando antes no podías, porque ahora vives amando en una nueva dimensión, en la dimensión de la cruz.

Pero, que sepas que el enemigo te va a hacer creer, que todo esto es un cuento, que son tonterías. Tú dirás, pero si yo no puedo más, no lo soporto, yo te digo: espera en el Señor y abre tu corazón a la palabra, a la eucarístía, al sacramento de la reconciliación, el te dará la fuerza para llevarlo, una fuerza sobrenatural que viene de arriba.

Pero hay un enemigo más difícil de destruir todavía, que el que te he contado antes, y ese eres tú mismo, es tu orgullo, es tu yo que te impide ver, descubrir, abrirte a este nuevo amor.

Por tanto todo esto, antes te lo tiene que regalar el Señor. Porque tiene que destruir esas 7 torres que te has construido en tu corazón. (7 pecados capitales). Que no se yo,  si estás dispuesto. Yo te digo que merece la pena.

¿Por qué ocurre todo esto?

Porque, verás..., en tu soledad, en tu enfermedad, en la situación que estés viviendo hoy y actualmente, en tu matrimonio..., en donde no ves al otro, sino que te ves a tí mismo, que es lo normal, es la tendencia natural del hombre y no has  descubierto que "el otro es Cristo" , que te puedes dar al otro, no solo para alegrarle la vida, sino por Amor a Jesucristo. Aquí está el "quid" de toda esta cuestión, por que puedo amar a mi enemigo en una nueva dimensión, que antes no podía.

Sí, esto no le sucede a gente heróica, sino a gente que está aburrida en su vida de escuchar siempre lo mismo: "y tú mas", que está cansada de ver la fragilidad de la naturaleza del hombre, digamos que un poco desengañada de la vida que vive, cansada que cada uno va a lo suyo y no cuenta con los demás para nada, cuando se da cuenta que en el fondo, uno siempre va buscando "la verdad" en las personas y no la encuentra, lo que no lo sabe,es que lo que busca son cosas con sentido de "eternidad".

Así ahora podemos comprender por qué se destruyen los matrimonios, por ejemplo. Porque no han descubierto este AMOR, que viene de Dios y no viene de los hombres, es una gracia que la recibe el que la pide, esto es, poder morir por tu mujer o tu marido, por tu proyecto que no sale como esperabas, o poder aceptar esta enfermedad, así como ofrecer este sufrimiento que no se entiende en el mundo.

Porque el sufrimiento de nuestra historia, porque el sufrimiento "no es políticamente correcto", de lo que se trata es dejarnos llevar por lo que dice el mundo, y  "maquillar nuestra realidad", creyendo que es muy bonita ante los demás, hasta que te das cuenta de nuevo que vives en un verdadero engaño, y ya te ha vuelto a vencer tu enemigo. Porque Jesucristo, quiere que vivas en la verdad, tomando tu vida en peso, y no te alienes ante cualquier tribulación o problema que te desestabiliza, sino que aprendas a vivir de un modo distinto, AMANDO, sí PERDONANDO, con ese amor tan grande que nos enseñó.

¿Cómo vivo yo este AMOR?, pues en la Iglesia, en una comunidad cristiana, en una Iniciación Cristiana en la Parroquia,  que se inicia en la fe, descubriendo primero que estamos ciegos y buscamos a uno (Jesucristo), que nos ayude a ver, nuestra realidad, nuestra miseria, nuestro pecado, para que aprendamos a conocernos pobres, que nos equivocamos, pero nos levantamos. Todo esto se puede vivir en una comunidad de hermanos donde se puedan dar los signos de la fe: El Amor y la Unidad, que llaman a otros a la fe,  pero este amor no es el amor de las películas, sino EL AMOR A TU ENEMIGO.

Es el amor que nos lleva a querer al otro como es, diferente a tí, con el que no me juantaría por afinidad, por la edad, por el interés social o froma de pensar, porque no coincide con el mío, aquí es donde se produce este AMOR, aceptando a otro tal como es.

Esto se vive en esta comunidad, porque es difícil vivir la fe en solitario,  donde los hermanos somos uno, "Padre tu en mí y yo en ellos, para que seamos uno". Para que los hombres puedan ver tu gloria y comprobar que se puede ser feliz a pesar de las situaciones que viven muchos matrimonios que ya han dejado de amarse o han perdido la ilusión porque han descubirto la cruz del enemigo, pero todavía no han resucitado.